Académico
Dominio Windows Server | Directorio activo y políticas
Una red empresarial de laboratorio con un servidor al centro: dominio, usuarios por departamento, permisos de carpeta y políticas de grupo que gobiernan las estaciones.
- Directorio activo y permisos
- 2024-09 — 2024-12
Stack
- Windows Server
- Active Directory
- DNS
- DHCP
- IIS
- FTP
- GPO
Contexto
Curso de Plataformas Tecnológicas II. En equipo de cuatro, montamos y documentamos una red empresarial simulada sobre Windows Server: un servidor como controlador de dominio, sus servicios de red y varias estaciones unidas al dominio.
Me tocó el directorio activo: promover el servidor a controlador de dominio, la estructura de departamentos, los usuarios y los permisos de carpeta. Mis compañeros llevaron DNS, FTP sobre IIS y DHCP.
Problema
El ejercicio parte de la administración descentralizada: cada equipo con sus propias cuentas, sus propios permisos y sus propias configuraciones, sin un lugar desde el cual definir quién es quién ni qué puede tocar cada quien.
Eso obliga a resolver antes de configurar nada una sola pregunta: cómo se corresponde la estructura de la empresa —sus departamentos y sus personas— con la estructura del dominio, porque de esa correspondencia dependen después los permisos, las políticas y las carpetas.
Decisiones técnicas
El dominio se organiza en unidades organizativas, una por departamento, y no como una lista plana de usuarios. Esa es la decisión que sostiene el resto: las políticas y los permisos se aplican sobre la unidad, así que agregar a alguien a un departamento le hereda todo lo suyo sin configurar nada caso por caso.
Los permisos de carpeta se definen por grupo de departamento, no por usuario, y se desactiva la herencia donde haría falta para que una unidad no alcance las carpetas de otra. Un usuario de un departamento llega a lo suyo y a nada más, y eso se comprueba iniciando sesión con su cuenta desde una estación, no leyendo la configuración del servidor.
Las políticas de grupo bajan a las estaciones lo que no debería quedar a criterio del usuario: las unidades de red mapeadas, el fondo corporativo sin permiso de cambiarlo y el bloqueo de instalación de software. Todo eso vive en la política de la unidad, de modo que la estación hereda su configuración por el solo hecho de pertenecer al departamento.
Arquitectura
Un servidor concentra los cuatro roles: es controlador de dominio con directorio activo, servidor DNS para resolver los nombres de la red y los externos, servidor FTP sobre IIS con acceso por grupos del dominio, y servidor DHCP con un ámbito acotado —un rango con sus exclusiones y su plazo de concesión— para las estaciones.
Las estaciones se unen al dominio y reciben su dirección del DHCP, sus permisos del directorio y su configuración de las políticas de grupo. Ninguna guarda cuentas ni reglas propias: todo se resuelve contra el servidor.
Resultado
La red quedó montada y probada: usuarios que entran con su cuenta de dominio desde cualquier estación, carpetas que cada departamento alcanza y otros no, estaciones que reciben su dirección y sus políticas al unirse, y resolución de nombres interna y externa.
La entrega documenta cada rol paso a paso, con el plan de trabajo y el cronograma del equipo, de modo que la configuración se puede reproducir y no solo describir.
Lo que aprendí
La parte larga no fue instalar los roles sino decidir la estructura de unidades organizativas antes de tocarlos. Una vez puesta, los permisos y las políticas caen solos sobre ella; mal puesta, cada permiso se vuelve un caso aparte.
Administrar por grupo y no por usuario es lo que hace sostenible una red así. Un permiso escrito sobre el departamento sirve para quien esté hoy y para quien entre mañana; escrito sobre la persona, hay que rehacerlo cada vez que alguien se mueve.